Los procesos de deshidratación de gas permiten reducir el contenido de vapor de agua disuelto en el gas.
El objetivo de este proceso es evitar condensación durante el transporte o evitar la formación de hidratos durante procesos de enfriamiento.
Dependiendo del grado de deshidratación requerido, este proceso puede realizarse mediante absorción en una solución de glicol o adsorción en tamices moleculares.